La diseñadora abrió su casa de moda en 1929. La joven, que quería haber sido cirujano, terminó en el negocio familiar de la moda deportiva. Maggy creó una colección de ropa ceñida, elegante, con drapeados en la cintura para prendas de día, y dobladillos irregulares en las prendas para la noche.
Esta diseñadora, fría e intelectual, prescindía de la artificiosidad, de modo que ni el organdí ni las mangas de jamón o los velos resultaban decorativos. Rouff utilizaba los adornos dándoles un uso, una función. Así, sus primeros vestidos de día recurrían a chales o pañuelos para el cuello que podían colocarse de distintas maneras.
Información extraida del libro de Charlotte Seeiling "MODA. El siglo de los diseñadores" Editorial Könemann.
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de Un siglo de Moda. Todo diseñadores