Hijo de una costurera del País Vasco, Balenciaga comenzó pronto a ayudar a su madre. Tras una buena formación, abrió su primera casa de moda en San Sebastián, donde contaría entre su clientela con la familia real. No tardó en abrir salones en Madrid y Barcelona, aunque con la llegada de la guerra civil tubo que cerrar sus tres tiendas.
En 1937 se establece en París con un éxito inmediato. Gracias a su clientela el modisto pudo superar la guerra sin grandes pérdidas e incluso pudo reabrir sus sedes españolas.
Los trajes de Balenciaga eran perfectos para grandes ocasiones. Sus piezas, únicas y elaboradas con maestría artesanal, hicieron que se le considerara el arquitecto de la alta costura.
Sus vestidos de noche estaban influidos por el flamenco y el genio diseñó vestidos globo, vestidos saco, vestidos túnica y vestidos camiseros con una técnica que se refinaba año tras año.
En 1968 Balenciaga cerró su negocio, decepcionado con el camino que tomaba la moda.
Información extraida del libro de Charlotte Seeiling "MODA. El siglo de los diseñadores" Editorial Könemann.
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de Un siglo de Moda. Todo diseñadores