Sobre su apariencia física Cervantes nos dice lo siguiente:
"frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugados y amigo de la caza".
El bachiller Carrasco completa la imagen del hidalgo:
"alto de cuerpo, seco de rostro, estirado y avellanado de miembros, entrecano, la nariz aguileña y algo corva, de bigotes grandes y caídos".
El aspecto de Don Quijote llama la atención a Don Diego de Miranda, el caballero del verde gabán:
"semejante manera ni parecer de hombre no le había visto jamás, admiróle la longura de su cuello, la grandeza de su cuerpo, la flaqueza y amarillez de su rostro, sus armas, su además y compostura".
Cervantes nos ofrece varias imágenes de Don Quijote, como caballero andante con arnés, despojado de sus armas, con trajes propios de los días de fiesta, con el manto de escarlata que le dan los Duques, vestido de rúa por Barcelona o en la cama con paños menores.
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de El quijote y la indumentaria en el siglo XVI