Don Quijote, en una de sus primeras aventuras, encuentra en el camino a una mujer que viajaba en coche hacia Sevilla, "donde estaba su marido que pasaba a las indias con un honroso cargo".
Esta dama iba acompañada por un escudero, hombres montados a caballo, mozos a mulas y a pie y por algunas criadas que viajaban con ella en el interior del coche.
En Asturias, Santander, Vascongadas y Navarra las mujeres vestían de un modo particular, que las distinguía del resto de España.
La parte más llamativa de su atuendo eran los tocados, extravagantes y complicados además de muy variados.
El vestido de la dama y seguramente también de sus criadas tendría un aspecto similar, con grandes cuellos de lechuguilla, jubones terminados en un gran pico bajo la cintura, delantales estrechos, mangas blancas de anchísimas bocas asomando bajo las del vestido, mantos cortos y exóticos tocados asemejando la cabeza de un gallo, o colmenas cubiertas por una tela.
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de El quijote y la indumentaria en el siglo XVI