"Responder quería Don Quijote a Sancho Panza; pero estorbóselo una carreta que salió a través del camino, cargada de los más extraños y diversos personajes y figuras que pudieron imaginarse. El que guiaba las mulas y servía de carretero era un feo demonio. Venía la carreta descubierta al cielo abierto, sin toldo ni zarzo. La primera figura que se ofreció a los ojos de Don Quijote fue la misma Muerte, con rostro humano; junto a ella venía un ángel con unas grandes y pintadas alas; a un lado estaba un emperador con una corona, al parecer de oro, en la cabeza; a los pies de la Muerte estaba el dios que llaman Cupido, sin venda en los ojos, pero con su arco, carcaj y saetas; venía también un caballero armado de punta en blanco, excepto que no traía morrión, ni celada, sino un sombrero lleno de plumas de diversos colores; con éstas venían otras personas de diferentes trajes y rostros".
Estos extraños personajes eran los "recitantes" de la compañía de Angulo el Malo, que con motivo de los festejos que se celebraban en el Hábeas, venían de representar el auto "las cortes de la muerte".
LOS DISCIPLINANTES:
En la rara aventura de los disciplinantes, estos iban en procesión para implorar la lluvia, llevando con ellos una imagen de la virgen, que a Don Quijote se le antoja una señora que ha sido raptada por unos malandrines.
"y vio a deshora que por un recuesto bajaban muchos hombres de blanco, a modo de disciplinantes. Don Quijote que vio los extraños trajes de los disciplinantes, sin pasarle por memoria las muchas veces que los había de haber visto, se imaginó que era cosa de aventura. Fatigóse en vano Sancho; porque su amo iba tan puesto en llegar a los ensabanados y librar a la señora enlutada, que no oyó palabra (de los que le decían que lo que llevaban era una imagen de la virgen)".
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de El quijote y la indumentaria en el siglo XVI