LOS ARRIEROS:
Eran los conductores de las recuas de mulas, con las que transportaban mercancías por toda España. Existían diferencias entre los que eran ricos, propietarios de los mulos que alquilaban, y los mozos que tenían a su servicio.
Don Quijote, en una de las ventas a las que va a pernoctar pensando que era un castillo conoce a uno de los ricos arrieros de Arévalo, que conducía doce mulos "lucios, gordos y famosos".
Los arrieros vestían las mismas prendas que las gentes del pueblo, calzones, sayos, capotillos y monteras. Pero iban mejor vestidos que los mozos de mulas y los villanos. En ocasiones estos arrieros tenían que afrontar a los bandidos, es por eso que podían vestir también sayos de cuero, la misma prenda militar que se llamaba chupa.
LOS CARRETEROS:
Aunque la mayoría de los transportes se hacían a lomo de mula, también los carreteros alquilaban su carro para transportar mercancías y tenían mozos a su servicio. El carretero que encuentra Don Quijote llevaba una carga un tanto insólita, dos leones. Según el relato, en el carro "no venía otra gente que el carretero, en las mulas, y un hombre sentado en la delantera".
El traje del carretero, además del obligado carro y las mulas, se componía de una gabardina, montera con el ala detrás y un hato al hombro. La gabardina era el diminutivo del gabán, era una prenda muy corta y con mucho vuelo, de corte parecido al del gabán, pero sin capilla ni mangas.
Por
Ana Alvarezhttp://www.estiloymoda.comDentro de El quijote y la indumentaria en el siglo XVI