“Color, color y ante todo color. He querido resaltar uno de los bolsos más emblemáticos de la firma con mezclas inusuales. Es un diseño que siempre me ha gustado por sus líneas simples y limpias, que permiten jugar con el color. Tomé como punto de partida la colección Primavera Verano 2012 de Carolina Herrera New York, que se inspira en la corriente estética de Bauhaus y su gusto por las líneas geométricas. Me fijé en el tamaño más pequeño del Matryoshka, porque para mí, que suelo llevar bolsos grandes, la versión mini respira un estilo de vida relajado, sofisticado y muy femenino. Es un verdadero accesorio chic donde guardar lo imprescindible”.
Siete modelos diferentes confeccionados en cuero Goya, un estilo de trabajar la piel creado exclusivamente para CH Carolina Herrera que la marca únicamente utiliza en sus piezas más icónicas.
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Carolina Herrera