La piel y las fragancias son sin duda, la mejor carta de presentación de Loewe, que este año cumple más de siglo y medio de glamour, refinamiento e innovación.
Desde sus comienzos, Loewe emprende una estrecha relación con la moda, a través del nacimiento de sus bolsos de piel. Un accesorio imprescindible en toda mujer, sellado con el anagrama de la marca, el verdadero protagonista de la leyenda. Del mismo modo lo hace hoy con los perfumes, que tanto ha cuidado y mimado desde su nacimiento.
Conocedor de la importancia que tiene para una mujer, convivir diariamente con su fragancia, sentirla cerca, disfrutarla y compartirla con los demás, ha sabido concederle su mejor deseo. Llevar su perfume en su bolso, aliado de su estilo.
Loewe ha dado vida a un original vaporizador de piel personalizado, cosido a mano de color beige para Agua de Loewe y Aire Loewe; y de color rojo para Esencia Femme. Ambos con el anagrama de la casa impreso en la parte superior.
Esta edición especial viene situada en una caja original diseñada con la lona exclusiva del 160 aniversario. Una lona que refleja 160 años de historia, creatividad, tradición y artesanía, al servicio del auténtico lujo español. Una recopilación de más de 25.000 referencias en sus diseños, muestra lo que fue, y es, el logotipo que ha marcado el legado de esta casa. Cuando uno la destapa, puede encontrar el vaporizador de piel, acompañado de 4 recargas. Un detalle imprescindible para las mujeres que viven su perfume como un accesorio de moda. Fragancias que son la encarnación perfecta de la feminidad espontánea y la audaz traducción olfativa del mundo Loewe.
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Marta DíezColaboradora de EstiloyModa.com
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