La “top” internacional, Irina Shayk, (novia de Christiano Ronaldo) ha sido una de las mujeres del año, ha recibido varios galardones, protagonizado numerosas campañas, y ahora despide el año desde la emblemática portada de diciembre de la publicación ELLE, en la que aparece con más de 3.500 cristales rojos pegados al cuerpo de la modelo, como si hubiera estado tumbada en la arena.
“La sesión fotográfica fue difícil porque tuve que estar tumbada sobre una tabla muy dura, y tenía un montón de cristales pellizcándome la piel. Pero me sentía muy sexy”, dice Irina, que en ningún momento se sintió desnuda: “Me parecía que llevaba algo puesto, no un traje de baño sino puro arte corporal”.
Este posado histórico el pasado año lo protagonizó el trío formado por Paula Echevarría, Mónica Cruz y Natasha Yarovenko. Al igual que lo hizo Elsa Pataky en 2009 y en 2008 Belén Rueda. Paz Vega fue la primera “estrella” que estrenó ya hace cuatro años esta ya mítica portada de la revista ELLE.